Para siempre eterno

Autor: Carolina Rovai

Anoche soñé con un oscuro paisaje de tinieblas, era un bosque espeso, lleno de arbustos sumergido en la oscuridad. El canturrio del búho y la suave brisa fría que recorría mi piel, me pusieron los pelos de punta. Me pareció ver a un hombre tras un árbol robusto, solo la luz de la luna reflejaba su sombra. Entonces me desperté.

Es la segunda noche en la que tengo la misma pesadilla, y ya empieza a ser un poco irritante, tengo miedo hasta de dormirme. Me levanto de la cama, son las seis y media, me apresuro para darme una ducha y desayunar. Me preparo mi desayuno diario de tostadas con mermelada, un café con leche y zumo de naranja. Miro el reloj y veo que aun me quedan cinco minutos antes de salir, así que enciendo el portátil y le envío un email a mi madre:

De: Kate Calson

A: Margaret River

Asunto: Primer día

Querida mamá, ya estoy lista para mi primer día de trabajo en la editorial. Estoy emocionada pero a la vez nerviosa. Ya te comenté que mi jefe y mis compañeras eran muy agradables. Tengo mi propia mesa de trabajo, y auque empiece como ayudante, se que puedo llegar lejos. Desame suerte y que tengas un buen día, te mantendré informada.

PD: Un beso a Railey.

Con cariño, Kate.

La oficina no estaba a más de diez minutos en coche. No es un edificio muy grande, de hecho es de las más pequeñas que hay en Portland, pero es muy honrada y su perfil multimediatico me encanta. Llego a en punto, que bien. Hay que ser puntual en el trabajo, sobre todo en el primer día. Saludo a Gabriel, la recepcionista, y a lo lejos veo en el despacho de Jake a Chatrin hablando con él. Me dispongo a saludar a ambos y me dirijo a mi mesa. Al cabo de unos minutos Jake se acerca a mi puesto y apoya sobre la mesa unos documentos que tengo que modificar y tenerlos listos para antes de comer.

Me pongo a ello, y para las doce del medio día he terminado. Le entrego los documentos a Jake, que le echa un vistazo profundo y luego me mira y musita:

-Tiene buena pinta, señorita Calson.-

Le respondo con una sonrisa y me marcho a comer

Me dirijo a mi cafetería de siempre, donde ya conozco a los dueños, una familia de italianos muy amable y divertida, siempre que voy hace que me sienta como en casa. La fama que tienen los italianos de ser familiares es muy cierta, en la cafetería solo trabajan en familia, los dueños Lorenzo y Donatella y sus hijos Paolo y Francesca.

Me pido mi ensalada de pasta, junto con una coca-cola y me siento en mi mesa de siempre. Abro el portátil y hecho un vistazo por si he recibido respuesta de mi madre, y efectivamente.

De: Margaret River

A: Kate Calson

Asunto: Buena suerte

¡Hija! Qué alegría saber de ti. Estoy tan emocionada como tu con tu primer día de trabajo, y estoy segura de que saldrás airosa de él, pues vales mucho hija, y tus esfuerzos serán recompensados. A Railey y a mí nos gustaría que vinieras a pasar el fin de semana con nosotros, tenemos pensado hacer una barbacoa con los vecinos. ¿Te acuerdas de Marc? Pues esta enorme y guapo. Tendrías que verle.

Un beso mi niña

Con amor, mamá.

No puedo evitar sonreír con el email de mamá, siempre ha intentado emparejarme con el hijo de la vecina, pues le parece buen chico, y lo es, solo que en este momento de mi vida, prefiero dedicarme a mi carrera, ya habrá tiempo para el amor.

Después del fabuloso postre, vuelvo al trabajo y me paso la tarde entretenida con más informes, tanto que se me pasa volando. A las seis me voy a casa.

Caigo en mi cama, muerta de cansancio y me pongo a analizar el día. No ha ido nada mal para ser el primer día, me he sentido muy a gusto y contenta con la labor que he hecho y Jake me ha felicitado por el buen trabajo conseguido. Tengo que acordarme de cotárselo a mamá en el email de mañana, y creo que sí, iré el fin de semana a Seattle.

Unos ojos grisáceos de mirada intensa me miran, el hombre escondido tras el árbol robusto, sale y se queda inmóvil ante mí. Me acerco despacio y con cautela, auque se que es peligroso, no puedo evitarlo, algo hace que desee ver esos ojos mas de cerca. Y cuando estoy a punto de descubrir al misterioso hombre de las sombras… el despertador suena.

-¡No!, ¡No!- grito- Y me dejo caer en la almohada. Otra vez el mismo sueño, pero está vez ha sido diferente, me sentía atraída por ese hombre, había una fuerza en mí que me llevaba a él, a esos ojos grises.

Continuo con mi rutina, y al llegar al trabajo me dispongo a tomar mi puesto cuando Jake, me llama para que me dirija a su despacho. Está hablando con un hombre, muy bien vestido, con traje negro, camisa blanca y corbata granate. Tiene el pelo un poco largo, que deja caer un flequillo sobre sus…-no me lo puedo creer- ¡ojos grises! No puede ser son los mismos ojos de mirada intensa de mi sueño. Me quedo examinándole a la vez que le estrecho la mano mientras Jake hace las presentaciones.

–          Encantado, señorita Calson, Jake me ha hablado muy bien de usted.

No consigo formular palabra, este hombre, que está postrado ante mí, es el hombre de mis sueños, ¡el hombre de las sombras!

–          El placer es mío, señor Aston- consigo replicar, al fin.

–          Muy bien, Kate,- interrumpe Jake- el señor Aston es un importante empresario y accionista de PCA, y en el repertorio semanal de esta semana, queríamos añadir un artículo sobre él, y he pensado que serías perfecta para ello. ¿Qué te parece?-

¿Yo entrevistar a este hombre incómodamente misterioso, elegante y guapo? La noticia me ruboriza, pero a la vez me fascina, por fin puedo conocer al hombre que ha perturbado mis sueños durante semanas, mi hombre sombra.

–          Sería un placer para mí Jake, me siento alagada. Gracias.

–          Bien, pues hablar entre vosotros y concretar la cita- espeta Jake.- Yo tengo una reunión ahora. Hasta pronto James.

Y James le dirige una mirada y asiente. Tiene un perfil muy bonito, parece esculpido por Miguel Ángel.

–     Bueno señorita Calson, ¿le parecería vernos el viernes por la mañana?, podemos quedar en la cafetería Mason a las diez.-

–     Sí, allí nos veremos- le sonrío.

Me concede una mirada cautivadora, y mis ojos castaños se funden en sus sombríos ojos grises.

Llegada a casa, le escribo un email a mamá, contándole las novedades sobre el trabajo, prescindiendo del encuentro con el hombre oscuro de mis sueños. Y me acuesto a dormir.

Me levanto media hora antes de lo previsto, los nervios no me dejaban seguir durmiendo, me pasé la noche anterior repasando la entrevista una y otra vez. Estoy nerviosa.

Me hago una ducha rápida y una vez salida de ella, me planto frente al espejo y analizo mi cara. Mi tez morena acentúa el color castaño de mis ojos, me gusta mucho. Opto por dejarme el pelo suelto al natural, las ondas me llegan a la cintura y decido alisarme el flequillo. Me doy un poco de colorete en las mejillas, un poco de mascara y un pintalabios color carne. Aún recuerdo los consejos de maquillaje de mi amiga Chelly.

Elijo un vestido negro ajustado, formal y sexy a la vez. Con unos stiletto negros y medias transparentes. Deseo estar guapa.

Cuando llego al Mason, me atiende un camarero y me dice que el señor Aston me está esperando en la mesa. Le veo de lejos, se sienta cruzando las piernas, va vestido con traje gris oscuro y camisa blanca. Lleva el pelo un poco alborotado. Es sexy.

Se levanta cuando llego a la mesa y me pide que me acomode. Le noto que me examina boquiabierto, mi look ha dado resultado.

–          Buenos días señorita Clason. ¿Qué desea tomar?

–          Buenos días señor Aston, tomaré un café con leche por favor.-

Le hace señas al camarero para que se acerque y le pide con impoluta educación lo que deseamos.

–          -Bueno señorita Clason, ¿está lista? Espero que me sorprenda.

Le miro atónita y me ruborizo.

Empiezo tal y como lo había planeado, el contesta pasivamente y  ofreciéndome todo tipo de detalles.

–          -¿Es usted uno de los principales accionistas de PCA, porque este interés en una pequeña y honrada editorial, y no en otra con mayores facultades?-

–          Mi principal objetivo es que PCA sea una de las grandes, me gusta su perfil multimediatico, y  aspiro a que lo consiga. En ello estoy.

Valla, tiene la misma opinión que yo sobre PCA, que curioso…

–          ¿Tiene pensado internacionalizar su imperio?

–          Tengo muchos proyectos para mi empresa, y sí uno de ellos es llegar a Europa y Asia.

La entrevista dura unos veinte minutos y James parece muy cómodo. Yo me ruborizo con sus miradas, cuando termina una repuesta me mira a los ojos, y yo aparto la mirada. Sus ojos se oscurecen cuando me mira. Intercambiamos risas y sonrisas, hay algunas preguntas que le causan gracia y me hace notar que se lo pasa bien. Una vez finalizada la entrevista, me preparo para irme, aunque quisiera que no se acabara. Saludo al señor Aston y amablemente decide acompañarme a mi coche.

–          Hasta pronto señorita Calson- Espero volver a verla, he pasado una agradable mañana y sí me ha sorprendido. Jake taenía razón es usted muy buena.

Me sonrojo. ¡Acaba de decir que espera volver a verme y que soy muy buena! Que alegría siento dentro de mí.

–          Muchas gracias señor Aston, solo quiero hacer bien mi trabajo, y por favor llámeme Kate. Hasta pronto-

Y me subo al coche y por el espejo panorámico veo como me mira por última vez, se da la vuelta y se va. Uhau, que hombre más interesante y que guapo. Espero haberle gustado.

Me dirijo hacia la carretera camino de Seattle, hace un día esplendido, perfecto para una fin de semana familiar. Mamá y Raely están muy contentos de verme y yo también. Nos ponemos al día y mi madre me cuenta que se ha hecho un esguince hace dos semanas en el tobillo, pero ya esta bien. Raely quiere llevarme a ver un partido de béisbol el domingo por la mañana.

Se me hace raro volver a entrar en mi cuarto, recuerdo todos los momentos vividos de pequeña con mamá y papá. Cuando papá murió fue muy duro para las dos, a mi madre le costó mucho superarlo, hasta que conoció a Raely. Desde entonces siempre la veo feliz. Me alegro por ella, por ellos.

El sábado nos disponemos a preparar la barbacoa,  Raely y yo nos ocupamos de la carne y mamá y la señora Robin las ensaladas. Al poco tiempo llegan el señor Grutel y su hijo Marc. Me saludan con un fuerte abrazo, hace meses no les veía. Marc de verdad está cambiado, está fuerte y guapo. Esta vez tengo que darle la razón a mamá.

Nos reunimos para comer, la carne tiene una pinta deliciosa, y la ensalada de queso con miel está exquisita. El señor Grutel y la señora Robin me preguntan por mi trabajo y mi vida en Portland, yo les comento mi última entrevista a un empresario importante, reprimiendo datos sobre su gran belleza, porte y  misterio. Y obviamente, que me tiene loca. Todo esto hace que vuelva a pensar en él, y en si tendrá novia, estará casado o quizás sea gay…

Pasamos un buen día en familia, junto con antiguos amigos. Y a pesar de haber sido un día tranquilo me siento exhausta. Doy las buenas noches a Railey y a mamá y me voy a mi cuarto. Miro mi móvil, no lo he cogido en todo el día, vaya tengo un mensaje… ¿quién será?

“Estimada señorita Calson, me he permitido el lujo de conseguir su número de teléfono a través de Jake, espero no le moleste mi irrupción a su intimidad. Me ha encantado charlar con usted ayer y me gustaría volver a verla, y está vez no por temas de trabajo, James”

Observo aturdida el móvil, el mensaje… ¿es real?, ¿estoy soñando? Me pellizco para comprobarlo. Estoy despierta. Madre mía… ¿Qué le contesto? ¿Quiero quedar con él? ¡Pues claro que sí, boba! Lo estas desando.

“Estimado seños Aston, aunque su irrupción me sorprenda debo decir que no me molesta en absoluto, y estaría encantada de volver a verle. Kate”

A los dos minutos.

“Perfecto señorita Calson, nos veremos el lunes para cenar, la recojo en PCA.

James”

¡Madre mía! el guapo, misterioso y gran empresario James Anston, ¡quiere quedar conmigo! Inhalo y espiro unas cuantas veces para controlar los nervios. Deseo que sea lunes.

Y así rápidamente llegó el lunes. James vino a buscarme al trabajo, estaba bien vestido como siempre, auque esta vez más informal, llevaba una chupa negra de cuero y dos cascos en la mano. Oh, vaya… creo que vamos a ir en moto. Menos mal llevo puesto unos vaqueros, mis mejores vaqueros.

–          Hola- me dice con una resplandeciente sonrisa

–          Hola- le respondo con otra sonrisa- ¿A dónde vamos?- le pregunto intrigada

–          Ya lo verás.

Estoy intrigada y emocionada, el hombre sombra de mis sueños aparece como un caballero andante para llevarme a un mundo fantástico.

Vaya… tiene un Harley negra preciosa, es una FTH Electra-Glide me dice. No es que entienda mucho de motos, pero es preciosa. Me monto emocionada, nunca había subido en una moto. Nos ponemos los cascos y salimos. Me pregunto a donde me llevará.

Rodeamos la ciudad hasta llegar al sureste de Broadway, nunca he estado por aquí pero reconozco la zona y reconozco el sitio a donde vamos. Madre mía… The Benson, uno de los hoteles más caros de la ciudad, un momento ¿por qué vamos a un hotel?

–          El mejor solomillo de la ciudad lo sirven aquí- , como si me hubiera leído el pensamiento y visionado mi cara de susto. Le sonrío.

Un camarero vestido con esmoquin negro nos atiende, y habla con James como si ya le conociese. Nos sentamos en una mesa redonda situada en el centro de la sala, las mesas de nuestro alrededor están todas ocupadas, está lleno. Es muy grande y sofisticado, las mesas son redondas recubiertas por un mantel negro de fondo y uno blanco encima. En la sobre mesa hay un vaso con flores de lirios. Estamos rodeados de una luz tenue agradable, no daña la vista. Del techo cuelga una lámpara araña de aspecto antiguo de color negro y rodeado de cristales brillantes.

El camarero se acerca a nosotros, vaya he estado tan atenta a la decoración del restaurante que ni siquiera he mirado la carta.

–          Yo tomaré solomillo al roquefort, acompañado de una botella de vino tinto, el de siempre. ¿Te gusta el vino Kate?- dice James

–          Si, vino tinto está bien, y tomaré lo mismo que tú.- Le sonrío

–          ¿Desean algo más los señores?- pregunta el camarero

–          Nada más por ahora, gracias Oscar

Y con una breve inclinación, Oscar se retira.

Mmm, de verdad que este solomillo es el mejor que he probado, la salsa de roquefort le da un sabor especial, es una buena combinación, nunca la había probado. Degusto el vino con delicadeza, es un vino italiano. Se nota que James tiene un gusto exquisito.

Durante la cena hablamos de todo y de más. Hablamos de nuestros gustos, aficiones, intereses, familia, trabajo y amigos, tocamos todos los puntos y hubo algo que me llamó plenamente la atención. James era un hombre divorciado. A pesar de ser un hombre joven, a la edad de los veinte años cometió la locura de casarse en, como no, Las Vegas, con su antigua ex mujer, Lilian, en un viaje de pareja que estaban haciendo allí.

Pero el matrimonio no duró más de un año, pues la típica crisis de pareja les asaltó y se dieron cuenta de que ya no se amaban. Y la verdad me alegra saber que ya no siente nada por ella, apenas ni tienen contacto. Ella se ha vuelto a casar y tiene dos hijos.

También me contó que se había criado en una buena familia, y que sus padres vivían en Washington, y que su actual empresa dedicada al sector de la moda y la publicidad, la había fundado junto a su hermano mayor, que desgraciadamente murió hace tres años en un accidente de tráfico, dejándole a cargo del gran imperio Aston. Ha recorrido casi medio mundo y sabe tres idiomas: inglés, chino e italiano. Italia es su país favorito, dice que le encanta la gente de allí, tan solar y vivaz, y que es un país con mucha cultura, que nadie debería perderse el lujo de visitar.

Uah, ha tenido una vida bastante movida, yo no puedo contarle más que hace un año viaje a París y fue para especializarme en un curso de periodismo de moda. Pero algo en común tenemos, yo también perdí a un familiar.

Subimos a la Harley, en dirección no sé dónde. Simplemente me dejo llevar por él, es difícil resistirse a su encanto. Llegamos  a una pequeña playa, rodeada de un pequeño acantilado. La arena está fría.

–          Este es uno de los lugares de la ciudad que más me gusta, lejos de la contaminación, aquí se puede observar toda la belleza del cielo nocturno, mira el cielo, y observa como las estrellas caen sobre ti- me dice con una voz suave y conquistadora.

Elevo mi mirada hacia el cielo, y la manta de estrellas que nos cubre es inmensa. Parece que puedo tocarlas, es un extraño efecto 3D-

–          Es precioso James- me limito a decir y le sonrío.

Nos sentamos en una toalla que él ha traído, y de pronto me doy cuenta de que sus ojos grises están fijos en mí. Me ruborizo, al percatarme de su mirada recorriendo todo mi cuerpo hasta quedarse fija en mis ojos.

–          Eres muy bonita Kate, me gusta cómo eres, me llamaste la atención dese el primer día que te vi entrar en la oficina. Por eso ese día estuve en el despacho de Jake, quería conocerte. Y me gustaría conocerte más si tú quieres.

Mi mente está tratando de procesar toda la información que acaba de adquirir. James Aston quiere conocerme más, ¡le gusto! Mi yo interior no para de dar saltos de alegría, una enorme sensación de mariposas en el estómago me recorre por el cuerpo.

–          Y a mí me encantaría conocerte más a ti, James.- contesto con voz temblorosa.

Me sonríe, se acerca y me besa. Oh, sus labios carnosos envuelven los míos en un perfecto beso sensual, y que poco a poco se van deslizando por mi cuello, hasta llegar a mis hombros, y lentamente me desabrocha la camisa. Me quedo en sujetador, mientras sus labios besan la curva de mis senos, con un simple gesto de dedos me lo desabrocha. Lame con su lengua la punta de mis pezones, uf eso me excita demasiado, Quiero tocarle.

Me quita el pantalón y cuando estoy completamente desnuda, en cuestión de segundo, el se desnuda también. Le miro embelesada su cuerpo de David de Miguel Ángel, y su gran miembro eréctil. Lo quiero dentro. Se abalanza sobre mí, penetrándome  una y otra vez, con delicadeza, con dulzura. Y yo gimo de placer, oh sí, no quiero que pare nunca, hasta alcanzar el clímax, mientras toca mis senos. Entonces se aparta de mí y saca de su chaqueta un condón, se lo pone y vuelva a penetrarme, esta vez sus movimientos son más fuertes, llegando su miembro hasta el fondo, y se corre.

Nos quedamos tumbados en la arena bastante rato, mirando las estrellas y mostrándome las constelaciones que se nos hacían visibles. Es un momento perfecto. Haber hecho el amor con James y disfrutar del brillante cielo, quién lo iba a decir, si lo más emocionante de mis noches era salir a un bar y que un asqueroso intentase tocarme el culo. Definitivamente, es el hombre de mis sueños.

Una vez en casa, me acosté y mi mente recopila todo lo sucedido en el día. Estoy muy contenta y emocionada, James vendrá mañana a recogerme a la hora de la comida en PCA. Que ganas tengo de volver a verle. Cierro los ojos y entro en un profundo sueño, donde el hombre de las sombras ya tiene rostro.

Veo llegar a James acompañado de una mujer alta, morena y elegante. Los hablan como si se conocieran de toda la vida. Al momento se despiden con un beso en la mejilla y ella se marcha. Algo dentro de mí se remueve, una sensación desagradable de mariposas en el estomago, pero no son mariposas, son abejas asesinas. ¿Quién es esa mujer?

James se acerca a mi mesa y me pide que nos vayamos ya. Asiento y recojo mis cosas.

Nos montamos en su coche, un Audi A5 negro, y sin decir una palabra nos dirigimos hacia no sé donde, hasta que por fin rompe el hielo.

–          Estas muy callada Kate, ¿ va todo bien?- me suelta

–          Sí, genial. Perdona estaba pensando. ¿Qué tal tu día?

–          Muy bien, he tenido una reunión con los otros inversores de PCA

–          Ah, ¿la mujer que te acompañaba es una de ellos? – inesperadamente las palabras salieron de mi boca sin control.

–          Sí, Erika es una de los inversores. Es una vieja socia, yo la metí en esto y por ahora no se arrepiente- Y me hecha una sonrisa burlona

Así que la súper mujer tiene nombre, bueno ha dicho que es una “vieja socia”, no sé si eso me tranquiliza, pero tampoco puedo aporrearle a preguntas cuando solo llevamos dos días saliendo, mejor dejarlo pasar, por ahora.

–          ¿A dónde vamos?

–          He pensado en ser tu chef hoy, así que iremos a mi apartamento. ¿No te he hablado de mi pasión por la cocina? Espero que te guste la comida Tailandesa.

Wow, encima sabe cocinar… ¿en su apartamento? Esto me huele a encerrona, pero me encanta.

–          Sí señor, tiene suerte que soy una apasionada de la comida oriental. Y su pasión por el arte culinario me parece estupenda-

Me sonríe, y su mirada gris recorre mi cuerpo, en un momento me siento desnuda. Le devuelvo la sonrisa.

Mmmm… la verdad es que el pato a la naranja le ha salido exquisito, por no decir la salsa de soja, creo que ni en los restaurantes la hacen tan buena. No he parado de comer el arroz mil delicias, me encanta la combinación de verduras con carne y pollo. Y el soufflé de chocolate se derretía en mi boca. Una completa degustación, estoy sorprendida.

–          Estoy impresionada James, pensaba que solo sería un pasatiempo, pero me has demostrado que es una verdadera pasión para ti. ¿Pensaste alguna vez en ser chef?

–          Jajajaja, de pequeño era mi sueño. Ser el mejor chef del mundo. A mis padres en vez de coches de juguetes les pedía una cocina. Pero cuando creces, te das cuenta que a veces hay que dejar como segunda opción lo que te gusta, y buscar algo que de verdad sea rentable para sobrevivir-

No sabía que contestar, porque en el fondo tiene razón, no todo el mundo trabaja en lo que más le gusta, sino en aquello que pueda abarcar sus necesidades. Así que me quedé callada, pero él quiso seguir con el tema.

–          ¿Y tú, Kate? ¿estás haciendo lo que te gusta?

–          Bueno, no niego que de pequeña soñaba con ser actriz, actuaba pero quién no tiene algún sueño estúpido o inalcanzable cuando se es un niño. Lo que hago me gusta, me gusta escribir y leer, creo que se me da bastante bien y si lo piensas bien el periodismo es lo más próximo a la televisión que pueda encontrar.

Me mira, examinándome y fruñe el ceño.

–          Con que… actriz ¿eh?, ¿Serías capaz de mostrarme tu dote interpretativa?

Le miro con los ojos abiertos, ¿me está vacilando? Me está poniendo a prueba ¿y ahora qué hago? Ya sé…

–          ¿Cómo…cómo eres así de cruel? No sabes lo que significó para mí tener que dejar de actuar y ahora quieres recordármelo…

Y entre sollozos y lágrimas observo su cara de asombro y a la vez de disgusto y con gesto de disculpa se acerca a mí.

–          Perdóname Kate, no sabía que te afectaría tanto, yo…yo… lo siento, no era mi intención.

Sus palabras son sinceras, levanto la mirada y le miro con ojos aguados y esbozo una sonrisa.

–          ¿Qué tal mi dote interpretativa?- digo secándome las lágrimas

Me mira perplejo y luego parpadea ladeando la cabeza, quiere decir algo pero se calla, respira hondo y levanta un dedo y vuelve a mirarme.

–          Es buena señorita Calson, me ha sorprendido. Y no solo fácil de sorprender

–          Entonces… ¿he ganado puntos?- digo en tono burlón

–          Si, los ha ganado- y me sonríe.

James me lleva de vuelta al trabajo, llego con retraso, algo que nunca había pasado, espero que Jake no se dé cuenta. Solo he llegado con cinco minutos tarde, y parece que nadie se ha dado cuenta, menos mal. Vuelvo a terminar de hacer mis cosas, pero me es un poco difícil concentrarme. No dejo de pensar en lo que James me dijo en el coche cuando volvíamos… “Me gustaría que vinieras este fin de semana conmigo a Nueva York”. Nueva York… siempre he soñado con ir, de pequeña fui una vez, pero desde entonces no he vuelto. Pero el asunto de todo esto no es ir a Nueva York, sino ir con James, una persona que conozco desde hace apenas tres días, de la cual se muy poco de su vida y quizás todo esto sea precipitado… pero ¿Qué puedo perder? Veamos los pros y los contras… Me voy un fin de semana a una magnifica ciudad con un hombre que me encanta y que es un caballero y que puedo aprovechar para conocerle más y reforzar nuestra “relación” sea lo que sea lo que seamos, seguramente sea el mejor fin de semana de mi vida. Los contra, no sé a dónde pueda ir a parar esto, puede que sea algo esporádico y se canse de mi y acabe llorando como una magdalena comiendo helados de chocolate viendo Bridget Jones. Pero algo seguro, es que si no arriesgo, no sabré si gano o pierdo. Así que sí, acepto ir con James a Nueva York. Doy un fuerte respiro hondo y le envío un mensaje, y me contesta al segundo.

“Es la mejor decisión que has podido tomar”

 Embarcamos el viernes por la noche a Nueva York. Tenemos asientos en primera clase, una señorita con un carrito nos trae comida y bebida y nos pregunta si queremos mantas. Yo me pido un té con limón y James una coca-cola. Me he traído un libro para hacer más llevadero el viaje, sin embargo James prefiere dormirse.

Aterrizados en la ciudad ya al fin, nos disponemos a coger un taxi hasta el apartamento de James. Un precioso piso en el centro de Manhattan, con una fantástica vista del Empire State Building. El piso tiene dos habitaciones situadas en la planta de arriba, y abajo un salón enorme conectado con la cocina. Hay que decir que tiene buen gusto para la decoración, todo es muy moderno y electrónico, pero mantiene un cierto toque clásico.

 

El primer día en la ciudad lo dedicamos al turismo. Visitamos los sitios más conocidos: Times Square,  Madison, el Moma, el Barrio de Queens y dimos un paseo en carroza por Central Park. Comimos perritos calientes por el camino, y más tarde nos sentamos a merendar unas tortitas, mi dulce favorito. El día fue maravilloso, paseábamos de la mano, como una pareja normal y corriente, nos hacíamos fotos, y nos mirábamos a los ojos sonriéndonos, todo era perfecto.

Por la noche llegamos agotados al apartamento y lo único que queríamos era irnos a la cama. Cenamos nada más que una ensalada y nos acostamos. Una vez acostados, nos pusimos a hablar.

–          Ha sido un día maravilloso Kate, nunca había estado así…así de feliz con nadie.

En ese momento mi corazón latía a mil por hora, empecé a notar cómo se calentaban mis mejillas.

–          Para mí también lo ha sido James

–          Kate… se que puede parecer apresurado pero, nunca ninguna mujer me había causado el efecto que me causas tú. Tienes algo que me hipnotiza, que me fascina. Eres alegre, espontanea, graciosa, hermosa, inteligente y lo que más me gusta, tienes agallas. Y quiero que seas mía, solo mía. Te estoy pidiendo si me concedes  el honor de ser tu novio.

Vale, ahora creo que el corazón me ha dejado de latir. ¡Kate despierta!, ¡di algo¡ James empieza a ponerse nervioso al no obtener una respuesta. Pero me siento paralizada, ¿es lo que quiero? ¿Quiero ser su novia? Oh sí… ¡claro que quiero!

–          Si, por supuesto que quiero. En mi vida me había sentido así de bien con alguien. Contigo me siento protegida, cuidada, valorada y feliz. Me gusta cómo eres y lo que somos.

–          Kate quiero que sepas que esto es el comienzo de un para siempre. No te dejaré marchar nunca.

Mis ojos penetran en los suyos, de un gris intenso y una mirada fija y seria.

–          Entonces, que sea un para siempre eterno.

Con una amplia sonrisa me mira a los ojos, sus ojos grises iluminados de felicidad. Y con un beso apasionado poco a poco me desnuda y con dulces palabras de amor nos fundimos en una sola persona.

Esta entrada fue publicada en Concurso curso 2012- 2013. Guarda el enlace permanente.

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